domingo

préndelo

Aquí hemos venido todos con ganas de comernos el mundo y no creo que haya suficiente para todos, unos cuantos nos joderemos y nos tragaremos el hambre provocándonos una úlcera asquerosa. ¿Y por qué unos sí y otros no? Si todos hemos nacido con la oportunidad de hacerlo, unos nacidos de un triste orgasmo y otros nacidos de la ilusión de alguien.

¡Puta contradicción!



Estamos hechos de un plástico endeble y frágil dada las dosis de cinismo y torpeza que superan las instrucciones de fabricación. Es todo borroso y engañoso. Podríamos morir todos de una sobredosis sin preocupación alguna, en el momento del subidón cierras los ojos y lo que pueda llegar a pasar te da completamente igual. Acumulación de resacas por el exceso de confianza y resacas nuevas y propias, sin confianza ni mierdas. Solemos ser muy buenos en cosas malas y muy malos en cosas buenas...

¿O no?

Creemos en la nada, en lo que se lleva ahora, en lo poco que hay. Hay quién se siente culpable por negarse a confiar en un sistema lleno de fracturas y desigualdades. Qué paradoja. Somos paradojas. Pero el hecho de ser tan distintos unos de otros nos hace encerrarnos en la negación de lo que aún no hemos conocido. Es lo que tiene que nuestras almas estén hechas de algo así como la gelatina.


A ver quién es el que tiene cojones de pegarle un mordisco al mundo sabiendo que no le va a quitar el hambre.

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